Válvula de residuos

Válvula de residuos


La red de vertido es la que pone en comunicación al ciudadano y a la red de transporte neumático. Los buzones de vertido acogen las bolsas que deposita el usuario, que quedan dispuestas sobre la válvula de residuos. Este elemento es sobre el que actúa la logística del sistema y su apertura, cierre y coordinación con la valvuleria es la que origina la capacidad del sistema y las prestaciones óptimas al ciudadano.
Normalmente, varias válvulas de residuos, una para cada fracción, se instalan en una arqueta o en un cuarto de válvulas, en lo que denominamos una ubicación. Todas las válvulas de una misma ubicación reciben el aire desde la misma válvula de aire.

Disponemos de dos tipos de válvulas de residuos:

· Válvula recta.



· Válvula inclinada para disposición con profundidad mínima.



La válvula de residuos recta está especialmente diseñada para aplicaciones en el interior de edificios, con salida de la tubería por debajo del forjado de techo de aparcamiento.
La válvula de residuos inclinada tiene su aplicación preferentemente en buzones de calle. Este equipo, por sus peculiares características, es también muy adecuado para localizaciones de mínima profundidad y soluciones complejas, ya que puede instalarse en múltiples posiciones de inclinación y configuración.
La apertura de las válvulas de residuos responde a la logística de recogida que funciona preferentemente por el nivel real de residuos en las bajantes de los buzones, y actúa sobre la válvula de aire que la sirve, alineando el circuito y todos los parámetros de programación. Cuando todo ello ocurre y se confirma por el sistema de control, la válvula de residuos se abre y permite que los residuos se integren en el caudal del aire de transporte.