Separación y recogida de residuos

Separación y recogida de residuos


Las fracciones de residuos llegan a la planta por un solo conducto.
En la central se realiza su separación por medio de válvulas desviadoras oscilantes de accionamiento neumático. La señal de cambio le llega del PLC central según la secuencia de funcionamiento previsto.
En instalaciones medias y grandes, la decantación de los residuos se realiza mediante un ciclón. La fuerza resultante de la componente centrífuga y de la gravedad, hace que las bolsas desciendan por la pared del ciclón. En la parte superior del ciclón hay un diafragma cilíndrico cuya misión es retener las partículas sólidas en suspensión y el aire continúa por la parte alta del ciclón y se dirige, ya sin residuos, a la central de ventilación y posteriormente a las operaciones de depuración, asegurando así su devolución a la atmósfera completamente limpio.
Una caldera de vapor con un sistema automático de limpieza se activa al final de cada secuencia de transporte, lo que permite la limpieza periódica del diafragma.
En las instalaciones pequeñas la separación de los residuos se consigue por medio de decantadores paralelos a la tubería de transporte. Este mismo sistema es el utilizado por Ros Roca para la separación y recogida de bolsas de lavandería en hospitales e instalaciones similares.
Las fracciones de residuos segregadas son dirigidas a las cámaras de las prensas de compactación, para transferirse a los contenedores de transporte.
Los equipos compactadores aportan un alto esfuerzo de prensado. Los compactadores son de elevado rendimiento, alcanzando 120 metros cúbicos a la hora, lo que permite un trabajo continuado sin riesgo de llegar a su saturación puntual.
Disponemos de otros modelos de compactador de menor capacidad aptos para instalaciones que den servicio a menos habitantes o aplicaciones singulares, generalmente de pequeña dimensión.
La autonomía de los compactadores se consigue al prever contenedores de hasta 30 m3 de capacidad que permiten almacenar un volumen original de 100 m3 para residuos ligeros, y un máximo de 16 toneladas en residuos densos.
El tamaño del contenedor debe adaptarse a cada aplicación, pero debemos tender a utilizar los máximos valores para optimizar los costos de transporte.
Los contenedores son de forma paralelepípeda lo que permite el máximo volumen de carga, a la anchura y altura máxima permitida por el Código de Circulación. Disponemos de contenedores específicamente diseñados para ser manejados por grúa, para utilizar en plantas semisoterradas o enterradas.
Ros Roca recomienda, en todos los casos, compactar los residuos recogidos para no perjudicar los costos de transporte futuros manejando los residuos sin compactar. Aún en los peores supuestos, una fracción puede tener diferencias volumétricas entre 4 y 10 veces entre ir compactada o sin compactar, lo que afecta directamente a los viajes necesarios. Si tenemos en cuenta que el transporte puede significar una cuarta parte de los costos de explotación, transportar los residuos sin compactar es un error evidente.