Regimenes de operación

Regimenes de operación


Los diversos regímenes de trabajo de los ventiladores permiten optimizar el consumo energético, conseguir la máxima capacidad de transporte y aumentar el servicio al ciudadano.

Los regímenes de trabajo son:

· Régimen de reposo.
· Régimen de ventilación.
· Régimen de espera.
· Régimen de transporte:
· Intermedios.
· Máximo.

El control monitoriza el ventilador y selecciona los puntos de consigna de velocidad, en función de la situación del sistema y de los parámetros específicos de programación de buzones cuyo contenido vamos a transportar, de acuerdo al nivel real de aportación de residuos o por otros parámetros.
Cuando se solicita una secuencia de transporte, el control aumenta la velocidad hasta el “modo transporte”. Esta velocidad es variable y , por ello, el software dispone de una amplia gama de “modos intermedios”, además del “modo máximo” de la central de succión.
La velocidad de transporte se controla por monitores en línea, que la miden e informan al sistema. Hay varios niveles de control y van desde la confirmación de normalidad de parámetros hasta el paro total de la instalación, pasando por una serie de operaciones programadas de control, actuación, alarma y supervisión. Si por cualquier causa la velocidad del aire fuera menor que la requerida, el control de la instalación , automáticamente, lo identifica y aísla el problema, y envía aviso de anomalía.
Cuando se completa una secuencia los ventiladores no pasan al “modo reposo”, sino que quedan en “modo de espera” durante un tiempo programable, manteniendo el régimen necesario para atender con rapidez nuevas demandas.
El “modo ventilación”, programable tras la espera, actúa con toda la instalación abierta y tiene por objeto colaborar a higienizar las redes de transporte.
En instalaciones pequeñas, puede simplificarse esta instalación.