Red de vertido
 

La red de vertido está compuesta por los puntos de vertido en los que los ciudadanos depositan los residuos separados en fracciones diferenciadas para su reciclaje.

Cada buzón lleva indicada la fracción que se debe depositar en él. Una vez arrojadas las bolsas en el interior de los buzones, éstas quedan depositadas en la bajante sobre la válvula de residuos.

Cada bajante dispone de un detector que mide el volumen de llenado de todos los buzones de la instalación. Cuando la bajante se llena, este sensor envía una señal vía red de comunicaciones al autómata de la central de recogida, la planta se pone en funcionamiento y los ventiladores emiten una corriente de aspiración hasta el punto de vertido. Allí se abre la válvula de aire generando una corriente de aire que  alcanza una velocidad media de 25 m/s. Desde la planta de recogida se emite una señal automáticamente que no permite que se abra la puerta comercial del buzón gracias a su enclavamiento eléctrico, y emite otra señal que abrirá la válvula de residuos para realizar el vaciado de la bajante, pasando los residuos a ser transportados por la tubería de la red de transporte. Una vez realizado este vaciado, desde la planta se emiten otras señales que cerrarán la válvula y dejarán de nuevo el buzón listo para su uso.

 

La red de vertido se compone de:

1- Buzones

2- Bajantes

3- Válvulas de residuos

4- Válvula de aire