Metanización (Proceso Bio-Stab)
Ilustración 1:Tolva profunda y preparación húmeda en la planta de metanización de Palma de Mallorca; capacidad 32.500 t/a (ampliable hasta 96.000 t/a en dos pasos) |
El proceso de metanización de Ros Roca es una tecnología de metanización húmeda apta para diferentes formas de residuos. Según la calidad de los residuos orgánicos se utilizan diferentes tipos de tolvas para la recepción de los residuos. Para la recepción de residuos orgánicos húmedos una tolva profunda cerrada es la solución más apta. Se descarga automáticamente la tolva mediante unos tornillos sinfín y una bomba. La tolva puede ser limpiada después. También se pueden utilizar tolvas planas o tolvas profundas con grúa. El primer paso del proceso es la preparación húmeda. Al principio se mezcla con agua de proceso los residuos orgánicos en un púlper lo que produce una suspensión de una concentración sólida de hasta 15%. La separación de impurezas fuera del púlper como vidrio, piedras o huesos es posible mediante una eclusa de sedimentos. |
Después de pasar por el tamiz, la suspensión fluye a través de una trampa de arena ventilada donde se separan pequeñas sustancias inertes como arena, vidrio y piedras. El resultado de una preparación húmeda eficaz es una suspensión que contiene un porcentaje elevado de materia biodegradable y practicamente sin impurezas. Finalmente, la suspensión pasa por una fragmentación húmeda para asegurar que el proceso de higienización sea exclusivamente cargado de partículas < 12 mm a través de un tanque pulmón de suspensión.
El proceso de higienización (> 70° C, > 1 h) tiene lugar antes de la metanización. La estructura del proceso de higienización posibilita la recirculación automática de una carga no correctamente higienizada hacia el tanque pulmón de suspensión, de donde la suspension puede pasar de nuevo por el proceso de higienización.
El proceso de higienización trabaja de forma “batch“ en recipientes con mezcladores. Así, se evitan de forma segura corrientes de cortocircuito. Se controla y documenta continuamente el tiempo de marcha en inercia y la temperatura de higienización. En general se utiliza el calor de escape de las unidades de cogeneración para el proceso de higienización.
Tras la higienización eficaz, se alimenta continuamente el digestor con suspensión que experimenta un tratamiento anaerobio. Para garantizar una disponibilidad elevada, se utiliza en el proceso un digestor que no tiene elementos móviles. La mezcla del digestor se realiza mediante biogás comprimido. En general se utiliza el biogás producido para la generación de corriente eléctrica en las unidades de cogeneración. El propio proceso de metanización consume menos de energía que produce, lo que es muy importante para la rentabilidad de la planta.

Ilustración 2 y 3: Digestores (2 * 3.800 m³) y unidad de cogeneración (potencia eléctrica 2* 500 kW) de la planta de metanización en Avila, España, capacidad 36.000 t/a
Se desagua la suspensión fermentada con ayuda de centrífugas. Los restos están prácticamente exentos de impurezas y no necesitan más preparación. Se puede utilizar directamente en la agricultura o se puede convertir en otros productos como por ejemplo substrato vegetal. Los restos sólidos del proceso tienen directamente después de la metanización una calidad alta y poseen un certificado de la Bundesgütegemeinschaft Kompost e.V. (BGK) [Asociación Registrada Alemana para la Garantía de Calidad de Compost].
Se está construyendo la primera planta de metanización que satisface completamente las exigencias del Decreto Higiénico de la Unión Europea 1774/2002 en Västerås, Suecia. La planta Växtkraft tratará residuos biológicos, silaje y residuos industriales orgánicos y dispondrá de una capacidad nominal de 23.000 toneladas por año. El diagrama siguiente muestra el flow-chart de esta planta.

Ilustración 4: Flow-chart, planta de metanización Växtkraft, Västerås, Suecia, 23.000 t/
La planta en Västerås está equipada con una zona de recepción de residuos orgánicos sólidos y una de residuos orgánicos líquidos. Después de pasar por la preparación húmeda, tras estar triturados hasta un tamaño de partículas de < 12 mm, se higieniza los residuos. Tras haber tratado la materia en un digestor mezclado con biogás, se desagua la materia mediante centrífugas. Se utilizan los digestats líquidos y sólidos como estiércol en la agricultura. La calidad alta de los restos posibilita incluso su empleo en la agricultura ecológica. Sin embargo, para utilizar la materia en la agricultura económica, no se utiliza ningún tipo de químicos en el proceso. Este biogás está preparado para ser gas natural de calidad y utilizarlo cómo carburante para uso ciudadano y recolectores de basura.
El proceso realizado en Västerås forma parte del proyecto Agropti-Gas de la Unión Europea.



