Bajantes de vertido y control continuo

Bajantes de vertido y control continuo


La bajante de la red de vertido une el buzón con la válvula de residuos y es la que define la capacidad de almacenamiento de residuos de un buzón, valor sumamente importante en la definición de la capacidad de servicio del sistema, así como en los costos de explotación. La máxima capacidad en la bajante del buzón es un objetivo en el diseño de estas instalaciones.

Los residuos, en esta zona, caen por gravedad y por tanto la instalación está exenta de la mayoría de los requerimientos técnicos que exigen las condiciones del transporte neumático. Ello permite utilizar espesores menores en las bajantes que en la tubería de transporte, sistemas sencillos y rápidos de conexión, accesorios simples para giros, etc. Por otro lado, las bajantes siempre son accesibles lo que facilita enormemente cualquier intervención de mantenimiento y/o revisión.
La medición del nivel real de residuos depositados en el bajante es el dato fundamental en nuestro programa logístico de recogida para provocar el vaciado y transporte de los mismos. El sensor de nivel se aloja en la bajante desde donde pueden realizarse todas las labores de inspección, revisión, calibración y control.

Varios son los métodos técnicos para controlar este parámetro, como el conocimiento continuo del porcentaje del nivel de llenado, pasando por la utilización de uno o varios niveles simples de control que suministran los datos de los residuos depositados en tramos discretos y programables.
Cada una de estas posibilidades es útil para conocer estas medidas, aunque entre ellas varían los diversos grados de calidad, fiabilidad y amplitud.

El sistema con el que Ros Roca opera, suministra para cada buzón individual la información sobre el llenado de su bajante, de forma constante e inmediata, lo que aporta las máximas prestaciones técnicas para conocer esta importante característica de funcionamiento.